La revitalización de la iglesia: Un enfoque bíblico (Spanish Version)

La revitalización de la iglesia: Un enfoque bíblico
de Brian Croft

Las cifras son asombrosas. Los expertos calculan que aproximadamente mil iglesias cierran sus puertas cada año. Lo que es aún más desalentador es que esta estadística sólo refleja las iglesias de mi denominación, la de los Bautistas del Sur. Imagínense cómo aumenta esta cifra al sumar el número de las iglesias moribundas o cerradas de otras; dicen que la cifra será entre 3,500 y 4,000 iglesias cada año. No hace falta decir que estamos ante una epidemia. Aunque el Señor sigue edificando su iglesia a través de la plantación de iglesias, estas iglesias nuevas no siguen el ritmo de las que están cerrando sus puertas para siempre.

Es bueno y justo que se agobie con esta realidad. Muchas iglesias que previamente fueron luces del evangelio en sus comunidades ya no las son. Los pastores renuncian a sus puestos. Se subastan las hermosas iglesias históricas al mejor postor. El peso de esta carga ha llevado a un movimiento sin precedentes para hacer algo con respecto a las iglesias moribundas. Este movimiento a aparecido en varias denominaciones y se ha calificado como “Church Revitalization” (La revitalización de la iglesia) y/o “Church Replanting” (La replantación de iglesias).

Trabajé con la revitalización en mi propio ministerio antes del comienzo del movimiento y lo observé durante los primeros años. Durante este período, me di cuenta de dos métodos para abordar este tema—ambos de escasa utilidad: el del pragmático y el del purista.

El pragmático

El pragmático pretende resucitar y cultivar una iglesia moribunda mediante trucos inteligentes y programas atractivos para obtener resultados específicos. Estos resultados son de base numérica y se impulsan por esfuerzos evangélicos que dependen fuertemente de los dones personales y las habilidades humanas. Aunque la Biblia y el Espíritu Santo se reconocen verbalmente y tienen cabida en el ministerio, los resultados físicos y numéricos se convierten en el fin principal del trabajo. Para el pragmático, el poder de la revitalización se encuentra en la astucia humana. Como consecuencia, los resultados deseados llegan a ser más importantes que la fidelidad al plan de Dios.

Para el pragmático, el resultado numérico se convierte en el fin que justifique cualquier medio necesario para realizarlo.

El purista

El purista aborda la tarea de la revitalización de la iglesia desde una estricta lealtad a los principios bíblicos y la centralidad de la Palabra de Dios. Este enfoque se manifiesta, por ejemplo, en un férreo compromiso a las formas bíblicas de culto. Aunque este método presenta unos elementos dignos de elogio, también hay un peligro muy sutil que acecha al fondo; se esconde en los motivos del corazón del pastor y se puede convertir en un obstáculo grave. Si el pastor no tiene cuidado, su lealtad a la centralidad de la Palabra de Dios puede convertirse casi imperceptiblemente en la ambición de no ser como el pragmático. El purista celebra su estrategia de anti-creatividad y anti-atracción y rechaza cualquiera cosa que parezca divertida, consumista o mundana. El purista, entonces, se percibe como firmemente parándose sobre la promesa de la Palabra de Dios de infundir nuevo aliento a una iglesia.

En realidad, el purista se apoya en un legalismo rígido y hace la iglesia poco atractiva para poder discernir quiénes son fieles a Dios, a Su palabra, Su pueblo y Su iglesia.

El enfoque bíblico

Hay un método balanceado y bíblico que es más efectivo y fiel al plan de Dios para la iglesia local. Este método se funda en la verdad de que la única manera de recibir vida espiritual en la iglesia es por la obra del Espíritu de Dios a través de la Palabra. Este método reconoce simultáneamente que es bueno y justo que la Esposa de Cristo se vea hermosa y atractiva para el pueblo de Dios y que intrigue a los que son indiferentes al mensaje de Cristo.

Este enfoque incorpora tanto la convicción profunda de que es el poder de Dios a través de su Espíritu y Palabra que obra, como el hecho de que Dios también utiliza la creatividad, la pasión, los dones y el celo de sus líderes y su pueblo para edificar e infundir nuevo aliento a su iglesia.

El enfoque bíblico propone que la iglesia local deba ser atractiva, pero sólo por motivos bíblicos específicos, como la predicación apasionada, la comunión amorosa, la aplicación práctica del evangelio, la asistencia celosa a las almas, la evangelización intencional y la semejanza de Cristo, etc. La meta de este método es ver la nueva vida y el crecimiento en la iglesia, pero no a expensas de la búsqueda del diseño para la iglesia local. La salud de la iglesia de acuerdo con el plan bíblico de Dios debe ser nuestro objetivo final. El poder de Dios radica en la edificación de su iglesia según sus propósitos y su voluntad. La salud de la iglesia no se define por números ni éxito humano.

Este enfoque bíblico, entonces, es el que yo quisiera recomendar. Procuramos entrenar a los hombres según este método tanto en el Mathena Center for Church Revitalization como en nuestra iglesia local. Los que son llamados a este trabajo ingresan en un trabajo noble que glorifica a Dios. Hay un poder único y un testimonio especial, no sólo en la iglesia llena de vida, sino también en la antigua e histórica que ha perdido su rumbo y que estaba en soporte vital y que Dios le ha placido darle vida una vez más. ¿Qué mejor testimonio hay para mostrar que Dios es el que resucita a los muertos que ver cómo resucita Él iglesias muertas en todo el mundo? Pero no se engañen. El Señor es el que tiene que hacerlo. Sólo Dios tiene el poder de revitalizar una iglesia. Por eso, hay que abordar la revitalización de acuerdo con el diseño de Dios para Su iglesia para edificarla si verdaderamente la vida espiritual va a hacer traída a estas iglesias que han estado luchando.

Biblical Church Revitalization: Solutions for dying and divided churches de Brian Croft (prólogo de Harry Reeder) fue publicado en julio de 2016. Este libro elabora el tema de este artículo.

Brian Croft es pastor principal en Auburndale Baptist Church y fundador de Practical Shepherding. También es Senior Fellow de The Mathena Center for Church Revitalization de The Southern Baptist Theological Seminary y ha escrito más de una docena de libros sobre el ministerio pastoral. Está casado con su esposa, Cara, y tienen cuatro hijos.

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